HiMnO GoTiCo
Negro el color de nuestras vestiduras.
No por nosotros sino por vosotros,
Por vuestros miedos y dudas.
Macabra siempre nuestra presencia.
No por maldad en nuestros corazones
Sino por marcar la diferencia.
Oscuros los lugares que frecuentamos.
No por necesidad de escondernos,
Por nuestro miedo a las tinieblas superado.
Vosotros nos señaláis con el dedo
Y nos juzgáis ridículos.
¿De que os reís, necios?
Tenemos el valor de ser distintos.
Vuestro miedo a la oscuridad representamos.
En nosotros veis vuestra propia maldad oculta.
Somos la Nación Gótica. La Raza Nocturna.
Solo para ti...
Todo comenzó como es de costumbre, en mi pequeña habitación de hotel...salía en busca de un buen almuerzo, tenía hambre y el día anterior no había comido bien. Me cambie como de costumbre y me deslice por las cortas escaleras del lujoso hotel, creo que esa mañana lucia uno de mis vestidos de verano preferido y unos zapatos de satén claros que combinaba con los colores del diseño floral. Salude como de costumbre a mi botones preferido, y tome un taxi hasta el centro de manhathan, en donde me encontraría con Desire, mi bella amiga que trabajaba en una boutique cercana al lugar en donde estaba prevista nuestra reunión. Charlamos toda la tarde sobre sus aburridos clientes y los últimos modelos de ropa que había salido, yo solo me dedicaba a embutir bocados de comida y a asentir con la cabeza o negar, sólo cuando era necesario. Luego de mi buen almuerzo y su gaseosa de dieta, me despedí de ella y puse como excusa que tenía una reunión con uno de los inversores de la compañía y que era de suma urgencia su pedido. Ella muy desilusionada por su corta salida, me saludo con un puchero y unas palabras de reproche mientras se iba alejando a paso lento de mi. Tome mi cartera y salí de la ruidosa boutique, simulando apuro. Una vez fuera del lugar camine por las enormes calles, ya eran casi las 5 de la tarde y no tenía nada mas importante que hacer mas que mirar a la gente pasar. Mi ficticio cliente, ya había sido atendido con anterioridad y era mi día libre en el trabajo. Fui a la plaza principal, y me dedique a mirar a todo el que pasaba mientras saboreaba mi helado de fresa y chocolate, hacia mucho calor ese día...si mal no recuerdo. Concentrada en mi mundo interior, pensaba bastamente en las vidas simples y tranquilas de los seres que surcaban los senderos floreados del calido lugar. Sólo preocupándose por lo que harán mañana, esa tarde o esa misma noche...pensado en cosas cotidianas, en problemas simples, en momentos felices o tristes. Siempre nos tomaba como unos seres realmente interesantes, aunque yo fuera enteramente de su especie y pasara por las mismas cosas y sensaciones que ellos. Nunca llegaba a comprenderlos, a comprenderme... Yo vivía sola en esa cúbica y muy lujosa habitación de hotel, despilfarrando mi fortuna y la de mis padres, ya fallecidos, gozando gratamente de una vida soberbia y de puros lujos, de una vida luminosa y agobiante...de una vida corta y vacía... de una soledad impalpable que siempre me acompañaba y siempre me distinguía. Dando unos besos a mi helado llegue a darme cuente que se había derretido por completo y me había manchado toda mi mano...en mi hipnosis conciente había olvidado el correr del tiempo y la noche había cubierto el lugar, seguía haciendo calor y debían ser como las 9 de la noche. La gente corría desesperada por los senderos cubriéndose sus cabezas...sentí un líquido frío correr por mi cabello, mis manos, mí cuerpo y mi rostro. El olor a tierra mojada penetraba mis narices y para saborearlo mejor, cerré los ojos y disfrute del delicioso aroma que se emanaba. Empape mi ser con el agua fresca que caiga del cielo nocturno, saborié las gotas que se precipitaban por mi frente, mis mejillas hasta terminar en mi boca. Me levante lentamente del asiento y camine adentrándome en los límites del bosque que rodeaban la plaza. Sin darme cuenta camine y camine por horas, me encontraba como en un transe mental...ya ni sabia por que estaba allí, ya no entendía ni quien era, solo quería caminar y caminar durante horas...bajo la fresca lluvia que enfriaba mi piel y me daba repetidos escalofríos mezclados con euforia y placer. No sabía hacia donde iba, ni a donde iría a llegar...solo me limitaba a caminar, solo me limitaba a respirar. El olor de las flores perfumaba el aire húmedo, una brisa tibia estremecía mi cuerpo y volvía mi piel de gallina. Hacia bastante tiempo que sentía la presencia de que alguien me seguía, de que alguien me observaba...pero mi hipnosis no me permitía detectar si era algo verosímil o algo puramente imaginado por mi delirante imaginación. Todavía seguía abatida...me sentía sola, me sentía olvidada. A quien le importaría que Keira muriera, ¿a quien le importaría que Keira desapareciera?... mi vida daba igual si la vivía o si la dejaba de vivir. No estaba segura de ir al cielo, pero por lo menos estaría acompañada...eran esos típicos brotes depresivos que me ocurrían no muy seguido, pero era devastadores para mi mente. Tome una ruta distinta y gire mi cuerpo Para observar si alguien me seguía, o si solo era un verdadero producto de mi imaginación. Y en ese momento lo pude divisar, estaba ahí estancado...arrugando su perfecta nariz mientras se acercaba cada vez mas a mi. Espantada y súbitamente despierta de mi hipnosis, di un salto hacia atrás trastabille y caí en el húmedo piso pedrusco y barroso. El ser desconocido se precipito de un susto y se acerco con la cautela de un cachorro temeroso, para olerme nuevamente. Yo con mi sutil carácter reproche su acción diciendo:" que andas haciendo?, por que me hueles?, que tengo mal olor?, acaso apesto?". El se quedo perplejo observándome e inclinado la cabeza ligeramente hacia la izquierda para observarme de otro Angulo distinto. Erguido nuevamente me dedico con limpia vos: " todo lo contrario, hueles deliciosamente apetecible"... me quede estupefacta ante esas palabras, y una gran adrenalina comezó a correr en mí y sentí un instintivo miedo que recorría mis venas. Este chico estaba loco, o simplemente para el ser apetecible, era algún elogio sutil. Lo mire incrédula, aunque debajo de mi piel corría un furor por salir corriendo de ese lugar y dejarlo a miles de cuadras detrás de mí. Sin poder mover un pie, empecé a hiperventilar y a elevar los latidos de mi corazón...mi instinto me estaba avisando que él era peligroso, que el me haría daño, de que el me lastimaría... pero inevitable y mi cuerpo no se podía mover ni un centímetro del lugar en donde estaba. Petrificada del miedo sentía como el lo olía, lo sentía...lo saboreaba. En cortas y con un sonido muy dulce me susurro:- ¿sabes que nunca estuviste sola?-...Por primera vez en mi vida, se petrificaron mis músculos y comencé a temblar incontrolablemente, mi respiración se hizo difusa y el corazón parecía que iba a saltar de mi pecho. Me tendió una mano con suma delicadeza y trato de ayudarme a parar. En mi cabeza no paraba de formular plan tras plan para tratar de escaparme de sus ojos...pero algo me decía que era sumamente inútil. Tomé sus gélidas manos y me levante muy lentamente del suelo húmedo y congelado. Trague una gran bocanada de aire y trate de articular alguna palabra coherente:-Pero... por que... dices eso?, quien eres?-. Con una sonrisa entre dientes, me contesto...depende, para algunos soy su peor pesadilla, para otros soy uno de sus mas hermosos sueños. El reflejo claro de la luna que se aproximaba entre las nubes oscuras, casi como el firmamento, me daba a conocer sus preciosas facciones. Era un hombre alto de ojos color caramelo, piel clara como la nieve, cabello oscuro como el carbón y con una perfecta sonrisa tan fría como el hielo. Sin pensarlo dos veces y mas que nada por un impulso, acaricie sus mejillas suaves como la seda...el respondió a mis caricias con los ojos cerrados y la cabeza inclinada, buscando un calor que nunca podría disfrutar. Volví a preguntarle, quien era y por que me había dicho esas palabras...de donde me conocía y por que venia siguiéndome bajo la lluvia?. El demoro en contestar, parecía muy necesitado de mis caricias. En un hilo casi imperceptible de dulces palabras me dijo:...es por que te necesito, por eso t busco...por eso t deseo!. Atontada por su perfume sobrenaturalmente delicioso, no comprendía sus palabras y el frío de sus manos mezclado con la fuerte brisa que soplaba, me hacían dar arrebatos y temblores de frío. Un mareo repentino, desequilibro mi cuerpo y me hizo perder la conciencia...mi cuerpo ardía incandescentemente, sentía...algo muy frío y duro contra mi costado izquierdo...una mano delicada acariciaba mi cabello y unos labios melosamente suaves besaban mis ruborizadas mejillas. De pronto todo se detuvo, ya no me sentía húmeda, ya no sentía la lluvia en mi cuerpo...estaba cómodamente acostada en un suave lecho. Desperezando mi cuerpo, alcance a tocar mis almohadas color maíz y ver la calida habitación alumbrada solo con mi velador de cama. En las sombras que dibujaba la habitación, logre divisar las facciones de un rostro perfecto, di un gran salto en el colchón y caí al piso al verlo. El se rió entre dientes, y dijo muy dulcemente:- eso t pasa todas las noches cuando tienes alguna que otra pesadilla-... Con el pelo revuelto con la caída, me quede atónita mirándolo y tratando de encastrar las piezas. Al final algo en mi cabeza hizo CLICK, y mi cara comenzó a tomar un expresión de horror y miedo terribles!... quería gritar pero mi boca estaba sellada por su suave mano color papel Torcí el gesto y comencé a llorar descontroladamente, no sabia por que lloraba...solo lo hacia, con su dulce aliento polar, surco mis mejillas rozándolas con suaves besos mientras saborea mis lagrimas de dolor. No pienso hacerte daño...no por ahora, aclaro entre dientes...Busco mis ojos, que evitaban su mirada y con su mano orientaba mi cabeza para que las miradas se enfrentaran:- sabes?...hace mucho que tenia ganas de decirte muchas cosas a la cara, hace mucho que t observo...no voy a ocultarlo! y cada momento que dormías...tus sueños eran míos, eran en el único lugar en el cual podía acariciarte...sin quitarte la vida!, era en el único lugar en donde realmente me amabas y yo te amaba. Pero la suavidad de tu piel a mi tacto es inescrutablemente apasionante, ninguna caricia ficticia se aproximaría a lo que sentí cuando t bese o cuando t toque... daría cualquier cosa por hacerlo nuevamente, pero tengo miedo a que mueras en la próxima caricia de mis labios- Mientras trataba de comprender lo que me decía, las lagrimas no paraban de precipitar por mis mejillas, inexpresiva y sin palabras, ponía toda mi atención en sus palabras:-Miles de veces has dicho que estas sola, miles de veces t has sentido sola...pero yo siempre he estado aquí...a tu lado! deseándote cada vez mas, conteniéndome cada vez mas de mis instintos...tratando de dominar a mi mounstro interno...que rogaba a gritos por tu sangre-. Asustada por su última palabra, miles de preguntas vinieron a mi mente y quise preguntárselas...pero mi boca no me lo permitía, en un intento inmenso por hablar...largue un enorme suspiro y un apagado grito. Petrificada por mi estúpida reacción, lo mire y el dio una pequeña carcajada entre dientes. Entonces por fin dijo:- quieres preguntarme algo?-. Asintiendo con la cabeza comencé con mi primera pregunta:-puedes soltarme la cara solo un momento?, dije en un tono muy tranquilo, y tratando de simular una falsa serenidad-. El se disculpo y soltó mi rostro y yo retrocedí, arrastrándome de espaldas contra el piso hasta dar con la pared. Con el terror hundido en una mascara de tranquilidad, continué con mi cuestionario:-como t llamas?, desde hace cuanto que me observas?, porque nunca t vi?,...tome aire y en ese intervalo el se rió y detuvo mi masivo cuestionario para darme un respiro:- bueno a ver, mi nombre es Verchiel, hace al menos unos 10 años...desde que murieron tus padres, tenias al rededor de 11 años cuando intente hacerte mi presa...nunca me viste, porque 1) nunca me deje ver,2) vengo por las tardes,3) eres demasiado despistada-, mientras nombraba este ultimo ítem se reía por lo bajo. Me quede mirando fijamente su sonrisa deslumbrante y preciosa mientras procesaba los datos que me había dado. Y al final pronuncie la pregunta que mas acongojada me tenia...que era ese ser de belleza absoluta y por sobre todas las cosas por que me amaba tanto?... Di un gran trago de saliva y se lo pregunte:- Que eres? y por que me deseas tanto?...con esta ultima pregunta mis mejillas comenzaron a tomas un color rosado y mi corazón comenzó a palpitar a mil por hora. De pronto su semblante tomo un aspecto serio, y se dirigió ante mi con palabras mas dulces pero a la vez heladas:- Realmente quieres saberlo?, me pregunto en un hilo de palabras. Asentí con la cabeza mientras lo observaba por lo bajo. El tomo aire y me observo mientras emitía palabras dulces como la miel:- bueno, para empezar, quiero que sepas que no soy humano. Yo nací, como este ser que soy, hace unos 200 años aproximadamente. Vivía en el condado de Kent, en Gran Bretaña. Tenia solo unos 22 años cuando enferme gravemente de peste, cuando hacia mi recorrido como doctor de cátedra en Europa. Los minutos estaban contados para mi, cuando una mujer de cabellos color noche, me prometió una vida eterna...una vida que nadie podría tener, para que yo pudiera enseñar a todos mis tesis, todas mis teorías, todo lo que yo debía...todo lo que amaba...pero nunca me había dicho el precio que se debía pagar por este intercambio equivalente. Nunca me había dicho lo mucho que odiaría esta vida, ni lo injusta que seria...teniendo que dañar a los que intentaba salvar, viendo morir a los que amaba, y yo sin una arruga...sin una marca...solo la eterna y solitaria eternidad. Sin poder controlar mis inevitables y dolorosos instintos, asesine y me extasié de sangre humana. Entre en una absurda e incomprensible locura moral, en la cual me abstuve de alimento, si eras así como se lo podía clasificar. Durante esos tiempos, la sed era incontenible me desgarraba el cuello y sofocaba mi aliento. Tratando de purgar mis dolencias criminales, me aparte de la sociedad y me sumergí en las despobladas tierras de Groenlandia, en donde el clima hacia sus peores estragos. Mantuve una dieta basada en sangre de oso y alguna que otra sandijuela mamífera que rondara los alrededores, pero nada de eso podía comparar el increíble sabor del exquisito néctar humano, que todavía perfumaba mi olfato. Ya pasadas varias décadas, decidí volver a las tierras mas calidas para entrenar mi restricción al alimento humano y de paso recuperar los bienes materiales que había perdido luego de mi supuesta muerte. Me asenté en uno de los más preciosos barrios más aristocráticos de Lyón, Francia. Por muchos años residí allí, tratando de camuflarme con la sociedad, tratando de adaptarme a su olor, a su civilización, a su convivencia, tratando de apaciguar y controlar mi sed. Volviéndome un ser mas dócil, comprendí el mundo que me rodeaba y como evolucionaba. Pero lo que más llamaba mi atención eran los distintos sentimientos que estos seres experimentaban con el paso del tiempo; la niñez, la adolescencia, la madurez y la muerte. Cosas como la felicidad, la tristeza, el dolor, la pasión...eran cosas que como humano ya había experimentado, pero que como vampiro me resultaban completamente fascinantes. La que más me gustaba, de estas emociones, y a la cual le dedique una tesis...fue al amor.- De pronto, una sonrisa calida y preciosa se aproximo a las comisuras de la boca de mi locutor. No podía creer en la situación que me encontraba, yo una persona completamente racional, escuchando a un loco que se creía vampiro, pero por favor!, ¿en que planeta se podía creer eso? Mientras en mi cabeza se gestaba una lucha entre la fantasía y la realidad, mis ojos no se apartaban ni un solo segundo de su rostro perfecto y claro, que demostraba una gran felicidad y devoción por la respuesta física que le estaba dando mis expresiones a su relato. Enrollé mis brazos a mis piernas acurrucadas en el rincón más cercano a la pared y lo observe mientras seguía hablando muy lenta y dulcemente en el otro lado de la habitación. Tenia unas facciones realmente perfectas y hermosas, mas preciosas que cualquier modelo que haya posado para cualquiera de mis revistas!. Mientras lo observaba me preguntaba miles de veces, por que no huía y salía disparada por la puerta principal de la habitación?. Mi cuerpo estaba plantado en el piso calido de parque, con los pies descalzos y el cabello empapado por la lluvia que había acaecido sobre mí. Por segunda vez, volví a tomar coraje y me atreví a hacerle otra pregunta:- Pero en que momento diste...conmigo?, pregunte casi inaudiblemente. El miro el suelo y sonrió levemente hacia la derecha mientras tomaba aire luego de un corto suspiro.-En el verano del '94 te vi por primera vez, estabas sentada, como esta misma tarde en un banco de la plaza de Florencia, Italia. Estabas preciosa, con un vestidito de satén negro y unas rosas rojas en tus manos...estabas muy triste, pero no llorabas, solo apreciabas a las bellas flores. Movías de un lado para el otro tus pies, que estaban a una larga distancia del suelo. No me interesaba en lo mas mínimo por que estaba sentada allí sola, no me interesaba en lo mas mínimo lo que te pudiera haber llegado a pasar en aquel momento...solo quería tomarte entre mis manos y hundir mis dientes en ti.- Un gran trago de saliva recorrió mi garganta y acaricie mi cuello con la tranquilidad de aun tenerlo intacto. El observo mi reacción y volvió a sonreír. Quien podía entenderlo, ese sádico del demonio...sonreía mientras me contaba la historia de como había estado a punto de asesinarme. Luego, nuevamente su voz retumbo en la habitación, con un aspecto mas serio que el de antes:- tu dulce aroma penetraba mi nariz y me mareaba al punto de no persuadir la realidad. Te sentía necesariamente irresistible, preciosa, apetecible e increíblemente inocente. Juro que pude haberte llevado conmigo y acabar para siempre con tus días, solo me tomaría unos segundos. Me sacaba de quicio pensar así, me volvía loco...pero gracias a mi fuerza de voluntad que ya la había ejercitado demasiado, tome coraje y me dirigí hacia el lado contrario de la ciudad. Sin mirar atrás, sin detenerme ni un segundo, cruce dos pasos pesados por el asfalto de la plaza...cuando unas pequeñas manos tiraron de mi saco. Estabas ahí paradita frente al mounstro que podía acabar con tu vida, frente a la peor abominación que un solo un mundo loco pudo crear. Tus ojos se orientaban así mi cara y tu preciosa voz me dijo:-"Mi papa murió y mi mama también, Keyra tiene que vivir con la tía Lois, tu podrías ser mi papa?"-. Mis convicciones y todas mis estructuras se desmoronaron ante tal espectáculo. Tus pequeñas manos heladas por el frío que acaecía esa noche, temblaban apretujadas con mi saco. Con un esfuerzo sobre natural...me quite mi gabardina de "Macoweens", y te acurruque en ella. Un calor mas fuerte de lo habitual irradiaba de tu cuerpo, y me hacia entender que estabas volando de fiebre. Mas o menos orientado por el rastro de tu olor, halle la casa de tu tía Lois, bese tu frente y te dije:- No se si podré ser tu padre, pero siempre te cuidare...ahora duerme mi pequeña Keyra-. Toque el timbre y te deposite en el suelo del porche para que tu tía diera rápido contigo.- Mis ojos se abrieron como dos platos y todas mis extremidades comenzaron a temblar desde mis pies hasta las puntas de mis cabellos. Mi cabeza estaba demasiado atareada atando cabos y tratando de asimilar la historia que este extraño loco me había contado, aunque ahora ya no parecía tan loco como antes. Su voz parcial y precisa se seguía escuchando en la habitación:- Keyra, yo siempre he estado cuidándote en las sombras, tratando de que estés a salvo y protegiéndote de las cosas que te hicieran daño...de todo a lo que llaman malo- Mis ojos se llenaron de lagrimas y mi mundo racional se había esfumado, toda perspectiva de control se había desintegrado...todo mi mundo altamente planificado solo era una mera porquería, ante tal suceso. La persona a la que toda mi vida estuve buscando en mis sueños, el ser que creía ser una ilusión esa noche en Italia...estuvo aquí toda mi vida. Nunca estuve sola, nunca me había abandonado...había cumplido sus palabras y me amaba con gran locura. El perfume de su gabardina, era igual al de su piel. Irresistiblemente, mis ojos se poblaron de húmedas gotas saladas y precipitaron por mis mejillas. Mis labios estaban temblorosos y sentía que me iba a desvanecer en cualquier momento. De pronto sentí unas manos gélidas que me sostenían, su rostro estaba a menos de 15 centímetros del mío. Su voz dulce me preguntaba:-¿estas bien?, todavía debes de tener fiebre...quieres darte un baño de agua tibia?-. Su aliento embadurno mi olfato de ese exquisito aroma que emanaba. Cuando me focalice en la situación y en el peligro que estaba corriendo, me arrastre sobre mis pies hasta la esquina de la habitación que no estaba a muchos metros del lugar en el cual me encontraba. Me temblaba hasta el último pelo del cuerpo, el terror me invadía profundamente y mi lado racional arañaba la cordura. Sin embargo algo muy pequeño dentro de mi, me decía que no le tema. Sus ojos me observaron llenos de una profunda amargura y tristeza, su mirada me caía fatal. La respiración se me entrecortaba y la cabeza parecía que me iba a estallar...eran demasiadas coincidencias, demasiados recuerdos...todo se intercalaba en mi cabeza y la hacia dar vueltas. De pronto cerré los ojos y un grito casi sofocado me corto el hilo de pensamientos, lentamente abrí los ojos, pensando que si era un sueño, al despertarme se tendría que esfumar...pero al entornar mis pupilas hacia donde estaba el, lo vi plantado observándome con incredulidad y preocupación. El no intentando acercarse...sólo prefirió unas claras palabras que se clavaron en mi oídos:- "Si hubiera querido matarte, ya lo habría hecho hace ya mucho tiempo,¿ no crees?-. Mis ojos húmedos, dejaron caer lagrimas a borbotones, y sus gélidas manos lentamente se acercaron...por un impulso retrocedí, pero su mano alcanzo mi mejilla y la acaricio para quitarme esas calidas gotas, que se volvían gélidas con su dulce tacto. Yo seguida de un escalofrío, por el frío... cedí a sus manos y me deje acariciar, mientras esbozaba pequeños espasmos que me entrecortaban la respiración. Sus ojos me miraron y se hicieron dueños de mi mirada, luego de un corto silencio, acerco su cara a mi oído y casi en un susurro inaudible me dijo:-Crees que con lo mucho que te amo,¿podría hacerte daño?. De pronto la pequeña vocecita que resonaba por debajo de todos mis enormes gritos interiores...se convirtió en una gran voz, serena y calmada que me decía:-Por una vez, confía y déjate llevar-. y así lo hice!. Muy despacio y precavidamente alcé mis brazos y los entrelace a su cuello que era tan frío como sus manos. El respondió con tal felicidad, que aunque no veía su rostro la sentía en su cuerpo, que la emanaba por todos sus poros. Sus grandes brazos me protegieron, mientras sus manos jugueteaban con mi cabello. Por fin lo había encontrado...al fin daba con el. Al cabo de unos momentos, esbocé de mi interior un susurro que pronuncié en su oreja:-Tanto tiempo que estuve en tu búsqueda y tu has estado siempre a mi lado...por que t ocultabas de mi?, por que solo te podía ver en mis sueños?. No entiendes que t necesite demasiado?, que me hiciste mucha falta?.- El pronuncio una leve carcajada en mi oído, y me dijo:- El miedo al rechazo y al temor es lo que mas me apabullaba para tratarte, pero el miedo a herirte era el mas grande de mis temores… ya que soy un mounstro, una bestia, una animal salvaje...que trata de civilizarse y de tratar de ser mejor. Todas las noches que te observaba y que te cuidaba, aparte de ser un entrenamiento para mi autocontrol, fueron el mejor método para mantenerte alejada de todo lo que te pueda lastimar. Mi mundo es una completa farsa sin ti...por eso me he esforzado al máximo de mis limites para darte estas pequeñas caricias, que aunque no parezcan nada...son un inmenso esfuerzo para mi. En palabras humanas eres mi amor, en mi idioma eres mi universo y yo giro en torno a ti-. Sus palabras me dejaron petrificada, y trate de abrazarlo con mas fuerza, aunque mis brazos fueran débiles a su cuerpo, quería darle todo lo que no había podido darle en todo ese tiempo que había perdido...quería darle todo lo que el me había dado…aunque no me alcanzaran las fuerzas y la vida entera. Yo le temía...pero mi cariño hacia él era más grande que todo el miedo que se pueda sentir. Capaz que era por que estaba desesperadamente sola y necesitaba de alguien que me tomara enserio, que cuidara de mí...aunque este tenga que ser un vampiro. Yo estaba dispuesta a tratar de amar y el estaba dispuesto a brindarme su eternidad, por que el dependía de mi y yo de el. Y así es como comienza nuestra historia, por que esta historia no tiene final....sino que continua y se expande por los suspiros que se inhalan de la tierra húmeda en una noche tibia de verano, en el banco de una plaza, en un rostro perfecto y en unos ojos calidos que prometen la eternidad de la noche... si es tan dulce soñar, soñemos juntos para jamás...despertar.
(Escrito por Tamara)
1 comentario:
hola! la verdad que es genial... el relato de Tamara me inspira muchisimo... nunca lei algo igual... Tamara deberias seguir escribiendo, hacete un blog y publica tus relatos!
no puedo cerrar la boca de lo asombrado qe estoy...
saludos y sigan publicando textos de esta indole...
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